Iliria es una de esas palabras que te disparan la imaginación y te llevan la fantasía hacia lugares desconocidos.
Ha sido como un mapa en blanco que se ha ido rellenando de pinceladas de color muy lentamente. Primero fue en el lejano bachiller como adjetivo dedicado a algunas industrias o culturas:Cerámica ilírica p.e. , luego vuelve a aparecer en relación con las plantas; lo encontramos en un puñado, pero ahora recordamos Gladiolus illyricus que resulta ser una airosa invasora de los trigales de color púrpura. Es curioso como uno reconoce al clasificar lo que ha visto desde la infancia, lo singulariza. Y como ya hemos hablado en otras ocasiones, que hayan pertenecido al mundo clásico hierbas tan comunes para nosotros, siempre es una fuente de asombro.
En este caso el nombre genérico–Gladiolus, te remite a un diminutivo de la espada romana –gladius- probablemente por la forma de sus hojas y luego sabemos que se entregaba en señal de victoria a los gladiadores; el específico illiricus, nos llenaba de extrañeza, nuestros conocimientos no llegan para saber en qué viajes se embarcó el botánico Koch para recolectar el primer espécimen.
Lo que no sabemos intentamos rellenarlo de literatura, así leemos que Ilirio, el antecesor mítico de los ilirios, era hijo de Cadmo y de Harmonía y de ahí al libro de Roberto Calasso Las bodas de Cadmo y Harmonía, en él se relata la historia de Cadmo, hermano de Europa, que tras su rapto por Zeus parte desde Fenicia hasta Grecia en su busca y en el camino se trae el alfabeto como regalo. Por el camino tiene tiempo de salvar al bueno de Zeus que, en el curso de una de sus correrías eróticas, había quedado a merced del gigante Tifeo….
Es muy interesante conocer el origen de las palabras. Muchas veces lo encontramos allá donde nunca hubiéramos imaginado. Desde luego que ahora, cada vez que me vea uno de estos gladiolos, me acordaré de lo que nos habéis contado. Para empezar, he echado mano de Mr. Google para que me cuente algo más sobre esta planta y sus diferentes variedades:me he encontrado con italicus, callianthus, communis, palustris y... tristis ¿tristis?, vaya...
De las bodas de Cadmo y Harmonía, de ese tábano de Zeus y de todo lo que pasó después, guardo un maravilloso recuerdo. Creo que es una gran lectura, y además siempre será un placer estar presente en la última ocasión en que dioses y humanos se sentaron juntos en una mesa para celebrar una fiesta.
Qué razón tienes, Charles, cuando recalcas lo interesante que es conocer el origen de las palabras. Y añado un aspecto más: su utilidad. Todavía me acuerdo cuando comprendí el significado del origen de "orquídea". Manda huevos... jeje Esta vez la belleza no está reñida con la utilidad. buen finde a todos
Gladyus e Ilidius, eran dos Romanos que hacían guardía en la tumba de Jhesus, en aquesto que apareció María repartiendo magadalenas, vino y alegría salerosa de su cuerpo hasta que borrachos se quedaron profundamente dormidos....Los ladrones de tumbas Zeus, Harmonio, y Cadmo compinchados con María entraron a la tumba, pero no esperaban que allí estuviera vivito y coleando, oliendo a gladiolos el Tebano Jhesus, y les dijera -¿Soy vosotros los que venís a por mí? pues aún no es tiempo de llevarme con mi padre, como se enteren los acreedores que estoy vivo me frien...
Es justo la idea Charles, por ahí pensamos continuar. Nos dais mucha envidia Vailima, Anarkasis con lo del café juntos, vigilad que sea sin puro (fumado) y de la copa no digo nada, y a Salamandra que tenemos a Afrodita y al resto de los olímpicos de su parte.
Está claro que gladiolus procede de gladius, pero al gladiador le quitaban el gladius y le daban un gladiolus, no se, no se... Entre tanta espada y el comentario al puro de Vere me viene a la mente la espadaña, no los campanarios que son infumables, sino la Typha latifolia, también infumable pero de la que en mi infancia nos comíamos el tallo y simulábamos fumarnos un buen habano.