Blogia
De Vere y Herri Gardens

Txoria hil da

Txoria hil da

   Cuando sus hijos eran  unos niños V y H durante los viajes cantaban todo tipo de canciones infantiles. Un día una de las niñas de V le pide a H que les enseñe una canción en vasco; éste desconcertado, ya que no conoce ninguna canción infantil en euskera, y por no decepcionarla, comienza a cantar “Baga, biga, higa”; las niñas lo aprenden mucho más rápido que su progenitor el “Boga, boga” y desde entonces pasó a ser una de las canciones del repertorio de aquellos viajes.

Hermoso viaje y recorrido el realizado por su autor, al que le hubiera  gustado saber que esta canción con su ritmo onomatopéyico “enganchaba” a los niños, aunque seguramente ya lo sabía.

 

 Mikel Laboa nos deja en un otoño invernal como nos dice en una de las canciones de su último disco:

 

Ai! Txorien hil-beharra neguan!

¡Ay! ¡Cómo tienen que morir los pájaros en invierno!


share your files at box.net

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

3 comentarios

migratoria -

Cuando C. era niña gustaba de cantar, como su madre hacía; sólo que no tan bien. Escuchar la bellísima voz de su madre era a veces el origen de aquella lluvia en los ojos de la pequeña.

Veo que seguís por buen camino. Que los gélidos vientos de 2009 os sean muy favorables.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Alter -

Suerte que tienen algunas de criarse en tan buena compañía!!!

Mancantao!!!

xxxxxxxxxxx

Charles de Batz -

Ch visitaba a su tía-abuela una vez por semana. Le gustaba acercarse a su casa y escuchar de su voz los recuerdos que conservaba de todos los que nos habían precedido en el apellido. A Ch, le gustaba mucho charlar con ella sobre todo aquello, y comer la estupenda tarta de manzana que siempre le tenía preparada.

Cuando poco a poco la conversación iba apagándose, dejando paso a esos silencios en los que uno repasa con la imaginación evocadora todo lo que había escuchado, entraba en escena la música. Siempre lo hacía de mano de otra sobrina suya que vivía con ella.

- ¿Os pongo un poco de música?

Y entonces nos abandonábamos totalmente al silencio. A la ausencia.

Hegoak ebaki banizkio
nerea izango zen,
ez zuen aldegingo.
Bainan, honela
ez zen gehiago txoria izango
eta nik...
txoria nuen maite.

Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no habría escapado.
Pero así,
habría dejado de ser pájaro.
Y yo...
lo que amaba era un pájaro.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres