IL GABINETTO SEGRETO

En las ruinas de Herculano, entre las cenizas del gigante Vesubio, fue encontrado este grupo, verdaderamente notable por el ardiente dramatismo, por la palpitación de vida que se observa en sus formas. ¿Quién no se siente poseído de admiración hacia el artista anónimo que supo dar al sátiro, y sobre todo a la lúbrica cabra, tal expresión de inflamada lujuria?
Los abyectos goces de la bestialidad no fueron nunca raros, especialmente en la antigüedad oriental y clásica. Cuenta Herodoto que en su tiempo, en el nomo mendesio, cierta mujer egipcia se entregó públicamente a las caricias de un macho cabrío. Pero seguramente el Egipto de entonces disculparía este exceso, porque creía que Pan se presentaba con frecuencia bajo la forma de dicho animal; éste y el dios tienen el mismo nombre (Mendes) en la lengua egipcia.
Célebres son los amores de Pasifae con el toro de Creta, y es fama que Semíramis se entregaba al ardor de un rijoso caballo. Aristón de Efeso gozaba con las plácidas asnas y Fluvio, que picaba más alto, con las briosas yeguas. Y aun fue más singular el caso del famoso orador Hortensio, que amó ciegamente a una lamprea, y, muerta, la lloró largos días y hasta vistió luto por ella.
Plutarco escribió: “En diversos lugares, la lujuria humana desbórdase a la manera de un torrente e incurre en las más lamentables vergüenzas y en los descarríos más absurdos, ultrajando a la naturaleza con los delirios del bestial amor; porque de muchos hombres se sabe que han gozado con cabras, con cerdas y con yeguas.”
10 comentarios
Anónimo -
Herri -
http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Socrates_Louvre.jpg
De todas formas debía ser feo el hombre, al menos hacían chanza de ello sus contemporaneos.
Vere -
Charles de Batz -
ladydark -
Herri -
http://static.flickr.com/60/163627798_44718db2df_b.jpg
Ahora el libro es mío y puedo ver mejor el bisturí y saber algo más de mi progenitor ;-)
Vailima -
jeje
Herri -
"Asinus aureus", es como llamó Agustín a las Metamorfosis de Apuleyo y así pasaron a ser conocidas para la eternidad; fue un asno muy deseado por alguna matrona quien lo gozó por entero.
Me recuerdas uno de esos libros que siempre he querido tener pero nunca he podido ni siquiera ojear, "Los Borbones en pelota" de SEM.
ladydark -
Charles de Batz -
Sin embargo, lo que se ocultó mucho tiempo en el Palacio degli Studi de la ruidosa Nápoles, me trae a mí a la memoria el gusto de los Borbones -algo bueno tenía que haber en esa casa-, por coleccionar y hacer uso de trancas, ingenios variados, videos x "avant la lettre", tal y como ilustran de manera muy divertida algún tiempo después los hermanos Becquer.
Buen fin de semana a todos
Salud y Fraternidad