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De Vere y Herri Gardens

Comptines


File:Au Clair de la Lune children’s book 2.jpg

 

        Todo empezó cuando una amiga me envió un poema que le recitaba a sus hijos cuando eran pequeños: “Le chat et le soleil”:

 

Le chat ouvrit les yeux

Le soleil y entra.

Le chat ferma les yeux

Le soleil y resta.

Voilà pourquoi le soir

Quand le chat se réveille

J’aperçois dans le noir

Deux morceaux de soleil

 

          Este poema me trasladó la nítida imagen de una madre joven que canta a sus hijos una canción de cuna antes de dormir. Los sencillos y transparentes versos de Maurice Cârenne fueron el comienzo, algo así como la primera campanada de un carillón y me trajeron a la memoria el poema de Lorca  que era la canción preferida de mis propias hijas


El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.

El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.

Han perdido sin querer
su anillo de desposados.

¡Ay, su anillito de plomo.,
ay, su anillito plomado!

Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.

El sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.

¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!

¡Ay cómo lloran y lloran.
¡ay! ¡ay!, cómo están llorando!

 

 Continuó al día siguiente al ver  una película "La mala semilla" The bad seed (Mervin Leroy, 1953),  en ella, una niña malvada toca al piano de forma obsesiva la conocida canción infantil "Au claire de lune" que suena de forma inquietante a lo largo de la película e incluso, en la versión original y antes de que la imposición de la censura la cambiara, en la escena final, se la veía interpretándola.

 Es una curiosa película de tesis, en la que frente a las teorías psicoanalíticas en boga en la época, propone la herencia como causa del mal.

Es la historia de una encantadora señora de vida agradable y acomodada, casada con un oficial del ejército y con una hija perfecta, guapa , de trenzas rubias  y la primera de la clase.             

Asistimos a su horrorizado descubrimiento de que la hija perfecta es una asesina amoral y que ella lleva dentro de sí la semilla de la maldad.


Nancy Kelly;Patty Mccormack

En esta segunda campanada, el tañido es siniestro. Quizás no sea la primera vez que se usaron las canciones infantiles en el cine con  el fin de crear un atmósfera inquietante, pero  llama la atención que sea la más popular comptine francesa, de incierto pero antiguo origen, que los niños de todo el mundo han cantado por generaciones. Como ocurre con frecuencia en las canciones infantiles, el texto puede parecer absurdo y se sabe poco  de su sentido original


Au claire de la lune, mon ami Pierrot
Prête-moi ta plume pour écrire un mot
Ma chandelle est morte, je n’ai plus de feu
Ouvre-moi ta porte, pour l’amour de Dieu

       

           La música se atribuye con frecuencia a Lully y la letra se dice  que pudiera estar relacionada con las dificultades sexuales de Luis XVI.

 

Unos días más tarde me llega una hermosa carta de un amigo que me trae otra canción infantil. Viene con un recorte de un artículo de Bernardo Atxaga “El misterio de los cuatro pájaros” sobre una canción infantil vasca muy popular que comienza “txantxangorria txantxte” –el petirrojo canta- en el que habla de cuatro pájaros: el petirrojo, el reyezuelo, el zorzal y el mirlo y que aparentemente no tiene sentido, él relata como lo fue buscando hasta hilvanar una relación  con el paso de las estaciones,  del que los pájaros serían una metáfora.

         

           

         Charlando con otro amigo, hablamos de “Mambrú se fue a la guerra” o Marlbrough s’en va-t-en guerre, compuesta en la época de la guerra de secesión española a principios del S XVIII. Si lo pensamos, la crueldad de la letra-se ríe de la angustiosa espera de la vuelta de un soldado tras una batalla- no ha sido óbice para que tantos niños la hayamos cantado.

 

          Otra amiga me cantó  “La viudita del conde Laurel” que es muy antigua y que se ha utilizado como canción de corro probablemente desde la edad media. El tema debía ser tristemente real, tantas mujeres, casi niñas que quedarían viudas, pero la canción es graciosa y el juego divertido.

             Cuando escuchando en un viejo disco de vinilo el impromptu 192 nº 2 de Schubert, creí reconocer las notas del romancillo, me sorprendí aunque probablemente es conocido.  En todo caso Schubert capta perfectamente la ingenua belleza del tema infantil y el impromtu es un prodigio de aparente sencillez, de gracia y de elegancia. Me parece que esta música resume lo que torpemente he querido contar aquí.

 

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5 comentarios

Vere -

Es mucho más siniestra esa versión. Es que a veces enseñan unas cosas!!!

Encina -

el lagarto está llorando.. que bonita. A mi me gustaba imaginarme a la pobre lagarta llorando con su delantalito...

En clse de francés me enseñaron otra versión de la canción francesa:

Ma puppet ets morte, j' ai n' est pas d´amie
Ouvre-moi ta porte si tu est gentil ...

(perdón si he escrito algo mal en francés, es como la recuerdo y la gramática en la memoria no es mi mejor aliada..)
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Vere -

Queríamos justo eso, plantear un tema que se nos escapa por todos lados pero que, por otra parte, nos interesa desde hace mucho. Uno nunca sabe porqué te rondan por la cabeza algunas questiones, pero es cierto que parecen estar ancladas profundamente en nosotros; pero parece que con este tipo de canciones casi pudiéramos rozar algo que quizás hayamos olvidado o quizás soñado.
Otro ejemplo bien triste, las nanas de la cebolla de Miguel Hernandez.
Muchas gracias a los dos.

anarkasis -

coincido con Charles, estas concienzudas notas animan a largar más que una ronda de cazalla

Madrugaba el conde Olinos,
mañanita de San Juan,
a dar agua a su caballo
a las orillas del mar.

quizás, quizás sea la más cruel cancion de cuna que se pueda escuchar, al principio y al final(porque hay que tenerlos puestos para ir a dar de beber a un caballo agua de mar ¡joder!) y tiene el mismo soniquete de rondeña medieval.., ¿serán tonalidades musicales primigenias?...(¡tóma palabro!)


también he caido en la tentación de Rubén Dario


Margarita, está linda la mar; y el viento trae esencia sutil
de azahar: tu aliento.

Vere y Herri, os voy a contar un cuento:
Esto era un rey que tenía un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día y un rebaño de elefantes,
un quiosco de malaquita, y un gran manto de tisú.
Y una gentil princesita, tan bonita, tan bonita como tú....


Me parece recordar algunas escenas de Hitchcock, donde pone a niños jugando normalmente cantan una canción mientras saltan a la comba o hacen la rayuela... la cámara se aparta lentamente girando... busca la escena principal enfoncandola y la canción de los niños se queda al fondo, ¿les suena?

Charles de Batz -

Interesantísima anotación que me deja con muchas cosas en las que reflexionar. Un pequeño apunte: creo que la primera vez que se empleó una canción infantil en el cine para crear una atmósfera inquietante pudo ser en "Intolerancia", ¿recordáis a aquella anciana meciendo la cuna entre cada uno de los episodios que componían aquél mosaico narrativo?.

Es curiosa la comparación que hacéis entre "au clair..." y "Schubert". Aaron Copland lo menciona -refiriéndose a la primera de las piezas de "Escenas de Infancia"-, y lo atribuye a algo que llama repetición de la fórmula a-b-a. A este grupo añade -con pequeñas modificaciones-, el principio de la Sonata para piano nº2 de Beethoven. Esta última no la he oído con esa perspectiva, así que lo digo por haberlo leído, y además no entiendo demasiado de estas cosas, así que quizá esté metiendo la pata.

Me quedo con ganas de comentar algunas cosas más que, espero, tener el tiempo suficiente para hacerlo con calma a mi regreso, dentro de un par de días.

Magnífica anotación, amigos.

Salud

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