De Vere y Herri Gardens



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Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2006.

01/06/2006

LAS ENCANTADAS ( I )

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           La fogata iluminaba dramáticamente el pobre cobertizo, precario refugio de la tormenta tropical que azotaba la isla sin compasión; su luz se proyectaba con tonos rojizos sobre los enseres apilados de cualquier manera y sobre mi amigo, al que de pronto descubrí un perfil siniestro, casi demoníaco; con sus hirsutas guedejas grises revueltas por el viento y su aquilino perfil violentamente contrastado como en una película expresionista; una caterva de malos de película, seres ruines y depravados, pasaron en un segundo por mi cabeza. Agradecí a los cielos no tener que compartir ningún secreto y que no hubiera ningún arca herrumbrosa repleta de doblones y joyas manchadas de sangre.

           Con una carcajada le expuse mis temores y ambos reímos a placer. Mi aspecto no era menos inquietante –los meses de intemperie habían dejado su huella y de la bizarra apariencia de antaño no quedaba sino el recuerdo-. Juntos comenzamos a hablar sobre la arqueología de la metáfora de la isla en la que nos encontrábamos, y, el primero de sus constructores que nos vino a la cabeza fue el desdichado Herman Melville, uno de los más fecundos creadores de mitologías, del que Borges dijo: “tenía, como Coleridge, el hábito de la desesperación” y también que: “padeció rigores y soledades que serían la arcilla de los símbolos de sus alegorías”. En verdad era uno de nosotros, alguien que había naufragado en las Islas Marquesas y había vivido entre caníbales, que había sufrido y había creado.

           Educado en una estricta observancia calvinista, en una familia de origen aristocrático y adinerado, padeció la muerte de su padre en la niñez, las penurias  económicas y la marginación.  El creó unas islas que eran la metáfora del mal y la vileza, signo sobre la tierra de la caída del mundo en el pecado y las situó en un lugar en el que nuestro imaginario actual ha colocado el paraíso: Las Islas Galápagos.

01/06/2006 00:24 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 10 comentarios.

02/06/2006

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 Olvidemos por unos días las pesadillas, es viernes y toca otra cosa; seguro que la resaca nos llevará de nuevo a las encantadas.

Ya acabada la Sixtina,

de Miguel Angel se cuenta

que, al ir a cobrar la renta

a la Caja papalina,

preguntó al Papa, entre airado,

orgulloso y engreido:

- De mi genio trascendido

el Hombre que yo he pintado

¿de qué será criticado?

Y el Papa dijo atrevido:

- De ... demasiado agachado,

pichicorto y aburrido

Aclaración: no es por presunción ninguna pues el poema es de un libro no editado de MANUEL BARRIOS, nosotros no entramos en cuestión de tamaños.

02/06/2006 01:40 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 15 comentarios.

05/06/2006

LAS ENCANTADAS ( I 1/2 )

                          “The Encantadas o The Enchanted Islands”  es un pequeño libro que Melville escribió hacia el final de su vida, es pues una obra de madurez que está realizada con los recuerdos de su vida de marino. La divide en diez “sketchs”, pequeños relatos, y cada uno lo comienza con un fragmento del poema  La reina de las hadas”,  un poema alegórico de Edmund  Spenser, escritor inglés del siglo XVI , a medio camino entre la edad media y el renacimiento.

05/06/2006 00:29 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 7 comentarios.

06/06/2006

LAS MANZANAS DE SODOMA

                    

                   “Las manzanas de Sodoma”. Así llama Melville a Las Encantadas, lugares donde la cólera divina se ha ejercido convirtiéndolas en un montón de cenizas. “Fijas, fundidas, pegadas fuertemente al mismo cuerpo de la cadavérica muerte” Tierra baldía, huerto de escorias y desolación. Y sobre ese desierto se ejerce el encanto, en el sentido de hechizo, que se personaliza en las tortugas que dieron el nombre a las islas.

 “La mayoría de los marinos abriga una vieja superstición tan grotesca como espantosa. Creen seriamente que todos los oficiales malvados, y en especial los comodoros y capitanes, se transforman al morir  (y en algunos casos, antes de ello) en tortugas;  y moran en adelante sobre estas ardientes arideces como únicos señores solitarios de las escorias…”  

“Parecían recién arrancadas de debajo de los cimientos del mundo. Además, se parecían a las mismas tortugas sobre cuyos lomos asentaron los hindúes los cimientos de la esfera terrestre…Que estas tortugas son víctima de algún castigo o de algún endiablado encantador que les impone el suplicio, me parece algo muy probable. Y si uno observa la extraña pasión de su esfuerzo desesperado que tan a menudo las posee, nada queda más claro…”

“Después imaginé a  aquellos tres monstruos enderezándose siglo tras siglo, retorciéndose a través de las sombras, oscuros como hombres de forja, arrastrándose tan lenta y pesadamente que no sólo crecían hongos bajo sus patas, sino que también brotaba sobre sus lomos un musgo fuliginoso.”

“A menudo en ambientes de regocijo colectivo, especialmente en fiestas dadas en las viejas mansiones a la luz de los candelabros, las sombras arrojadas hasta los más apartados rincones de una espaciosa sala cobran la apariencia de embrujados y solitarios bosques. Y he llamado la atención de mis compañeros de fiesta a causa de mi mirada fija y mi súbito cambio de semblante al creer ver cómo surgía lentamente de esas soledades imaginadas y cómo se arrastraba torpemente por el piso el fantasma de una tortuga gigante con la leyenda “Memento” escrita con letras ardientes sobre el lomo.”

                        La posibilidad espantosa de que nuestros zarandeados espíritus se encarnen después de nuestra muerte (o antes de ella como le ocurrió a un conocido político quelonio allá en nuestro lejano país) nos hace pensar, que lo que para Melville era la imagen misma del castigo eterno más atroz, en otras culturas podría ser la imagen de la serenidad y la ausencia de pasiones; nosotros dudamos y, en todo caso, tenemos claro que lo peor que le puede ocurrir a una de esas seculares tortugas es toparse con humanos, y que ya sean los bucaneros de Melville o los científicos del Beagle, iban acabar hechas sopa y en la mesa.

06/06/2006 00:01 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 12 comentarios.

07/06/2006

LAS ENCANTADAS. LOS PAJAROS ( IV )

                         El siguiente capítulo que recordamos de LAS ENCANTADAS, se titula  “La roca redonda”  describe una enorme pajarera poblada de alados seres de pesadilla que más parecen cubiertos de membranas y escamas reptilianas que de leve plumaje. A veces, cuando recogíamos huevos en los acantilados, lo hemos recordado no sin aprensión – ¿Y si los pájaros, de suyo tan dóciles, se volvieran contra nosotros?

                       

                         Melville describe la roca y la infernal algarabía de los pájaros que la habitan. El texto es largo pero hemos querido mantener íntegra la parte correspondiente a la descripción de pingüinos y pelícanos, pues es la que recordamos con mayor regocijo:

“Todo hubiera resultado fascinadoramente tranquilo, de no haber sido por el endemoniado estrépito originado por los pájaros. No sólo susurraban en los aleros sino que también volaban en lo alto en densas bandadas, desplegándose en un dosel alado en constante movimiento. La atalaya es el refugio y el centro de reunión de todas las aves acuáticas que alientan en cientos de leguas a la redonda. Al norte, al este y a el oeste, sólo el eterno océano se extiende e impera; de modo que el  belicoso halcón, cual buque de guerra procedente de las costas de América del Norte, Polinesia o Perú, toca tierra por primera vez en Roca Redonda. Y sin embargo, por más que Roca Redonda sea tierra firme, ningún pájaro de tierra adentro se posó jamás en ella. ¡Imaginad un petirrojo o un canario allí, qué presa en las garras de los filisteos si la modesta curruca fuese asaltada por esas densas bandadas de aves, provistas de largos picos tan crueles como puñales! No conozco un lugar mejor que Roca Redonda para estudiar la historia natural de exóticas aves marinas: Realmente es la pajarera del océano. Aquí se posan pájaros que jamás tocaron un mástil o un árbol; pájaros-ermitaños que siempre vuelan solos; pájaros-nubes que se remontan a zonas de aire jamás traspasadas.

                        Echemos primero una ojeada a la más baja de las cornisas, que es a su vez la más ancha, y que no es sino un pequeño espacio distante de la línea de la marea alta. ¿Qué seres estrafalarios son estos? Erguidos como hombres, apenas simétricos, ciñen la roca cual cariátides esculpidas sosteniendo la vecina hilera de los aleros superiores. Sus cuerpos están grotescamente contrahechos; sus picos, cortos; sus pies al parecer no tienen piernas; en tanto que los miembros de ambos costados, no son ni aleta, ni ala, ni brazo. Y es que, verdaderamente, el pingüino no es ni pez, ni carne, ni ave; como comestible, no se aviene ni con el carnaval ni con la cuaresma, siendo, sin parangón, la más ambigua y la menos hermosa criatura hasta ahora descubierta por el hombre. Pues, aunque chapotea en los tres elementos y tiene derechos rudimentarios en todos ellos, en ninguno se encuentra a sus anchas. En tierra, renquea; cuando nada, boga; si vuela, se cae. Parece como si la naturaleza se hubiese avergonzado de su propio fracaso y quisiera mantenerlo alejado de los confines de la tierra, en el estrecho de Magallanes y en la humillante historia acuática de Roca Redonda.Pero, observen: ¿Qué son aquellos abatidos ejércitos que reposan sobre la cornisa superior vecina?, ¿qué soldadesca de extrañas aves es ésa?, ¿Quiénes son estos grises monjes del mar? Pelícanos. Sus picos alargados y las pesadas bolsas que cuelgan de ellos les prestan un aspecto sumamente lúgubre. De raza meditabunda, permanecen horas congregados sin moverse. Su plumaje sombrío y ceniciento les comunica un aspecto como si hubiesen sido espolvoreados con cenizas. Es realmente un ave que hace penitencia y resulta pintiparado para las playas cubiertas de lava de las Encantadas, en las que el propio Job bien podría haberse sentado y rascado con una teja.”

07/06/2006 01:43 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 11 comentarios.

09/06/2006

IL GABINETTO SEGRETO

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                                     En las ruinas de Herculano, entre las cenizas del gigante Vesubio, fue encontrado este grupo, verdaderamente notable por el ardiente dramatismo, por la palpitación de vida que se observa en sus formas. ¿Quién no se siente poseído de admiración hacia el artista anónimo que supo dar al sátiro, y sobre todo a la lúbrica cabra, tal expresión de inflamada lujuria?

                                     Los abyectos goces de la bestialidad no fueron nunca raros, especialmente en la antigüedad oriental y clásica. Cuenta Herodoto que en su tiempo, en el nomo mendesio, cierta mujer egipcia se entregó públicamente a las caricias de un macho cabrío. Pero seguramente el Egipto de entonces disculparía este exceso, porque creía que Pan se presentaba con frecuencia bajo la forma de dicho animal; éste y el dios tienen el mismo nombre (Mendes)  en la lengua egipcia.

                                    Célebres son los amores de Pasifae con el toro de Creta, y es fama que Semíramis se entregaba al ardor de un rijoso caballo. Aristón  de Efeso gozaba con las plácidas asnas y Fluvio, que picaba más alto, con las briosas yeguas. Y aun fue más singular el caso del famoso orador Hortensio, que amó ciegamente a una lamprea, y, muerta, la lloró largos días y hasta vistió luto por ella.

                                    Plutarco escribió: “En diversos lugares, la lujuria humana desbórdase a la manera de un torrente e incurre en las más lamentables vergüenzas y en los descarríos más absurdos, ultrajando a la naturaleza con los delirios del bestial amor; porque de muchos hombres se sabe que han gozado con cabras, con cerdas y con yeguas.”

09/06/2006 01:02 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 9 comentarios.

12/06/2006

EL GABAN DE MAIRENA

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                     De vuelta de  una de las expediciones de exploración que periódicamente realizaban por la isla, descienden a trompicones los náufragos por un áspero sendero que baja desde un picacho en la parte norte de la isla donde han estado oteando sus desiertos dominios. Pronto el paisaje cambia y entre las rocas, aparece una vegetación rica en helechos y equisetos gigantes que los cubre y hace difícil avanzar, se paran en un claro tapizado de hierba y sacan algunas provisiones, el ambiente es fresco y una fina neblina cubre el paisaje. H. se estremece y comenta que vendría bien algún abrigo, V. que está distraído con alguna sabandija, lo mira y dice: recuerdo algún gabán como el de Juan de Mairena.., H. asiente con resignación y se dispone a escuchar.   

             

                      “Juan de Mairena usaba en los días más crudos del invierno un gabán bastante ramplón, que solía llamar la venganza catalana, porque era de esa tela, fabricada en Cataluña, que pesa mucho y abriga poco. La especialidad de este abrigo –decía Mairena a sus alumnos- consiste en que, cuando alguna vez se le cepilla para quitarle el polvo, le sale más polvo del que se le quita, ya porque sea su paño naturalmente ávido de materias terrosas y las haya absorbido en demasía, ya porque estas se encuentren originariamente complicadas con el tejido. Acaso también porque no sea yo ningún maestro en el manejo del cepillo. Lo cierto es que yo he meditado mucho sobre el problema de la conservación y aseo de este gabán y de otros semejantes, hasta imaginar una máquina extractora de polvo, mixta de cepillo y cantárida, que aplicar a los paños. Mi aparato fracasó lamentablemente por lo que suelen fracasar los inventos para remediar las cosas decididamente mal hechas: porque la adquisición de otras de mejor calidad es siempre de menor coste que los tales inventos. Además –todo hay que decirlo- mi aparato extractor extraía, en efecto, el polvo de la tela; pero la destruía al mismo tiempo, la hacía –literalmente- polvo.                         

                   Pero voy a lo que iba, señores. Con este gabán que uso y padezco alegorizo yo algo de lo que llamamos cultura, que a muchos pesa más que abriga y que, no obstante, celosamente quisiéramos defender de quienes, porque andan a cuerpo de ella, pensamos que pretenden arrebatárnosla. ¡Bah! Por mi parte, en cuanto poseedor de semejante indumento, no temo el atraco que me despoje de él, ni pienso que nadie me dispute el privilegio de usarlo hasta el fin de mis días.”

12/06/2006 00:57 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 7 comentarios.

14/06/2006

ESCRITO EN LA ARENA

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                     V había estado dormitando bajo una roca en esas horas de inclemente sol, cuando salió,  H se encontraba en la playa, agachado, al acercarse vio como éste estaba escribiendo en la arena con una rama, había puesto una fila de palabras; V sabía como iba a continuar aquello, H seguiría escribiendo otra fila de palabras bajo la anterior, y bajo esta, otra...

Se quedó tras él, abandonado en los recuerdos de este juego al que a veces recurrían en los ratos libres que la navegación les regalaba. Mentalmente fue reconociendo las columnas de palabras, Sustantivos, Adjetivos, Verbos, Adverbios, Sustantivos, Preposiciones+Sustantivos.

                     Al terminar, H se giró, sonriendo le hizo un gesto a V, éste ya estaba eligiendo mentalmente las palabras con las que formar un simple y libre verso; más adelante intentarían crear con ellas algún poema.

14/06/2006 00:17 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 23 comentarios.

16/06/2006

BLOOMSDAY ILUSTRADO ( I )

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          Hoy es 16 de Junio, el llamado Bloomsday; nunca antes habíamos celebrado este día, por lo mismo, imaginamos, que tampoco hemos celebrado el Quixoteday o el día de los enamorados. Este año nuestras circunstancias han cambiado, cada día es una celebración en sí mismo al igual que lo fueron los antiguos, si algo nos apoya en nuestra épica actual es la literatura. ¡Cómo no celebrar la épica del héroe moderno, del Quijote sensiblero y desencantado del siglo XX!

           Nuestros ojos han ido transformando la isla en el Dublín de 1904, recorriéndola y ayudados por la memoria de la obra hemos ido haciendo una lectura que, por fisonomía, localización u otras asociaciones, bien podrían corresponder a los lugares por los que celebraremos nuestra romería. Ya tenemos todas las localizaciones, la torre, el bar, la biblioteca, el burdel, los baños, la imprenta, el cementerio, la casa, y como fondo el mar, siempre el mar, hoy convertido en Mediterráneo.

           La matanza la realizamos al amanecer, haciendo buena provisión de vísceras de todo tipo. De la bodega el barril de ese líquido caoba oscuro y cremosa espuma.

            La elección del tomo a llevar ha sido lo más complejo. Bien conocidos son los debates sobre las traducciones a nuestro idioma, o a cualquier otro, de la obra, e incluso sobre su intraducibilidad y, aunque la gran mayoría de críticos están de acuerdo en que es una obra para ser leída en inglés y en voz alta, hemos decidido hacer una lectura en silencio y en castellano, lo que no quiere decir que no vayamos a hacer un amplio intercambio de comentarios. El castellano más que una decisión es una imposición por nuestro alcance del idioma original,  en silencio porque es un monólogo interior, porque cada lector lee un libro diferente aunque del mismo libro se trate, incluso el mismo lector lee un libro diferente cuando relee el mismo libro, porque “Ulises”, quitando Finnegans Wake, sea quizás la novela más incomprensible que pueda abordar el lector, ya que dentro de ella hay referencias que probablemente, incluso el autor , habría olvidado a los años de terminar su obra, referencias en las que cada lector puede o no hacer  una lectura diferente. Se podría decir que probablemente Joyce sea el único que haya llegado a "comprender" del todo su novela.

            Teníamos tres opciones: un tomo con la traducción de Salas Subirats, la traducción de J.M. Valverde en dos tomos y la edición ilustrada en dos tomos, un tomo con la novela en traducción de Salas Subirats y  el otro con las ilustraciones de Eduardo Arroyo y texto de Julián Ríos. Nos decantamos por ésta última.

             Se hace tarde, debemos partir hacia la torre Martello.

16/06/2006 00:41 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 11 comentarios.

19/06/2006

BLOOMSDAY ILUSTRADO ( II )

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                    Volviendo   de nuestra Bloomdiseica excursión, vaciado ya el barril y con  espíritu alegre, nos venían a la memoria  algunas  frases e  imágenes del texto ilustrado que nos  había acompañado durante el intenso día.  Hablábamos sobre anécdotas y detalles  de  la  traducción pictórica y cinematográfica de Ulises  y  recordábamos cómo el mismo Joyce había hecho un esbozo de Mr. Bloom con bigote y sombrero.

                     Joyce siempre deseó que su Ulises fuera ilustrado por Picasso, pero es probable que la falta de sintonía entre Joyce y Gertrude Stein, muy cercana a Picasso en aquellos momentos, impidiera el encuentro. Más tarde un editor americano se lo  propuso a Matisse, pero aquello de Ulises, a Henri Matisse, le supo más bien a Odisea, y lo ilustró magníficamente, pero era el Ulises de  Homero y no el de Joyce. Al parecer Matisse no llegó a leer  la novela de Joyce. Hay una foto en la que Joyce se ríe con una punta de malicia, tapándose un poco la boca, al recordar la anécdota de Matisse metido a ilustrador de Ulises, para el que sólo cuenta el somero clasicismo o mero Homero. Posteriormente hubo intentos parciales de ilustración y  en1989 se publicó en San Francisco un Ulises  ilustrado con aguafuertes del pintor norteamericano Robert Motherwuell. Estos aguafuertes de carácter no figurativo ni realista y que podrían intercambiarse por la falta de detalle, no corresponden  a  los del esquema joyceano, apego al detalle incluso a la minucia y primores de lo vulgar. Verdaderamente ilustrativa de este amor a lo concreto es una anécdota de Joyce mientras posaba para un joven pintor irlandés, Patrick Tuohy: En una de las sesiones el pintor se puso a filosofar sobre la necesidad, para el artista, de captar el alma del modelo, y Joyce, le contestó que le traía sin cuidado el alma, pero que se preocupara de pintarle bien la corbata.

               Los deseos de Joyce de dar una imagen a su novela no se terminaron con estas contrariedades. Hubo también un proyecto cinematográfico abortado y al escritor le hubiese  hecho feliz ver su Ulises  dirigido por Eisenstein, sentado  desde una butaca en una sala oscura.

               Muy al contrario de lo que luego han pensado sus herederos, que creen que esta obra no se debe ilustrar, Julián Ríos y Eduardo Arroyo se embarcaron en el proyecto de ilustrarlo trabajando como dos guionistas de cine, trazo a trazo, imagen a imagen; tomando la palabra “ilustrado” en la acepción de aclarar un punto o materia con palabras e imágenes (ilustrar-iluminar). Una imagen no vale mil palabras, porque palabras e imágenes pertenecen a dominios distintos; pero cuando se consigue acortar distancias y compaginarlas, en un doble movimiento de traducción y traslación metafórica, ambas se potencian, se acompañan y se ilustran mutuamente.

             Aquella lámpara, pintada en 1976 por E. Arroyo, encendió un proyecto que culminó con más de cuatrocientas imágenes en constante diálogo con el texto, texto en el que Julián Ríos acompaña a Bloom de la mano de Joyce logrando recontar el Ulises a través del Cicerone y tres lectores distintos (un lector maduro y novelesco, un crítico viejo y erudito, y una lectora joven y aprendiz de trujimán).

19/06/2006 00:17 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 6 comentarios.

20/06/2006

BLOOMSDAY ILUSTRADO ( III )

                 

   

                

                      Llevamos unos días enredados en la maraña del Ulises,  compartiendo sensaciones que oscilan entre la exaltación del descubrimiento y la idea de ser unos nuevos Pierre Menard. Cada cosa que pensamos ya está pensada y cada cosa que escribimos ya está escrita sobre este prodigioso mecanismo de interpretación. Tenemos la sensación de que más que una novela  está más cercano a algo vivo por su complejidad.“probablemente, la última de una inaudita estela de novelas que persiguen abarcarlo todo, como el Quijote o Tristan Shandy, y te proponen una percepción global del mundo” dice Chamorro.                    

                         Más que una novela, un nocirio (pascual) del escribano por antonomasia.                    

                         Nosotros lo vemos como un salvoconducto hacia la literatura, una suerte de invitación para entrar en el mundo de la ficción sin asideros y sin compromiso con la anécdota, en el que, a pesar de estar prodigiosamente cercano al detalle, en una operación que especular con el abandono de la figuración, sólo se debe a sí misma.

20/06/2006 01:25 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 3 comentarios.

21/06/2006

BLOOMSDAY ( IV ) CALYPSO

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21/06/2006 00:53 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 12 comentarios.

22/06/2006

BLOOMSDAY ( V )

20060622004638-joyce-collage.jpg                Empezamos por Calypso como por cualquier otra parte y, pronto nos atrapa; acompañamos a Leopold Bloom por el laberinto de sus pensamientos que parecen segregados por sus glándulas internas: olorosos, nimios, pero también sangrantes; el flujo de ideas se entrelaza con la descripción minuciosa de un rió de banalidades que se pega a sus carnes, sus ropas y sus enseres. Vemos pasar el carro de un ropavejero. Como en un técnica de collage, de los desperdicios surge un nuevo sentido y está Shakespeare y Homero y lo que no somos capaces de expresar y nuestra herencia cultural; antes de acabar en esta isla se nos hizo familiar una expresión que siempre habíamos asociado con Joyce, “el corta-pega”, Joyce se consideraba un escritor corta-pega, ¿sería su cerebro el google de su época? Se limpia el culo con todo (obsesión cloacal, aunque en este capítulo elige muy bien la parte de papel con que limpiarse) y el palomino en el relato es el signo de los tiempos. Que en el “Ulises”, es cierto, se caga, se mea sin remilgos y hasta más de uno se masturba sin turbarse y sin tumbarse; pero nunca se jode en sus páginas.

  Cacaito matutina est tamquam medicina.

22/06/2006 00:47 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 16 comentarios.

23/06/2006

BLOOMSDAY ( y VI )

                             

                            

                                  Hoy decimos adiós a Ulises; para terminar esta semana dedicada a él y en particular a su capítulo IV, hemos recurrido a un corta-pega de los que tan amante era Joyce, para realizar un collage en el que hemos introducido 12 objetos españoles que aparecen en la novela.

Nos despedimos del héroe de la modernidad hasta el año que viene, en el que, si continuamos en esta isla, esperamos poder seguir con otro capítulo. SI o SI

P.D. Un especialísimo recuerdo en la noche de hoy para esa gran novela de, quien también nos ha acompañado esta semana, JuliánRíos,  Larva (Babel de una Noche de San Juan)

23/06/2006 00:59 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 5 comentarios.

27/06/2006

SAN SEBASTIAN

                  

                    

                      Al leer una crítica de “Confesiones de una máscara” de Mishima, los recuerdos de la obra se agolpan, los más vívidos tienen que ver con la eclosión adolescente y con fuerza avasalladora, de una sexualidad que está marcada por la atracción hacia lo viril  y la erotización del dolor. Si, etimológicamente, masturbar es un acto puramente masculino,- en el diccionario de Cejador dice: mas: mâs, maris, macho; originariamente penis, mas-turbare, mas-carpere turbar o agitar y coger el mas.-en este caso, se añade una especie de apoteosis de la virilidad como objeto sexual.

                  

                   “Y de pronto apareció ante mi vista, en un ángulo de la página siguiente, un cuadro que me causó la impresión ineludible de que había estado allí, esperándome, para que yo lo viera. Era una reproducción del San Sebastián de Guido Reni que se encuentra en la colección del Palazzo Rosso de Génova.
                    El tronco del árbol negro y levemente inclinado de la ejecución destacaba sobre un fondo a lo Tiziano, formado por un bosque melancólico y un cielo sombrío y distante. Un joven de notable belleza estaba, desnudo, atado al tronco del árbol. Tenía las manos cruzadas en alto, por encima de la cabeza, y las cuerdas que le ceñían las muñecas estaban a su vez atadas al árbol. No se veían más ligaduras, y sólo paliaba la desnudez del joven un burdo paño blanco, anudado flojamente a la altura de la ingle.
                    Supuse que se trataba de la representación del martirio de un cristiano. Pero como la obra se debía a un pintor de la escuela ecléctica del Renacimiento, incluso la pintura de la muerte de un santo cristiano desprendía una viva impresión de cultura pagana. En el cuerpo del joven -que recordaba el de Antínoo, el amado de Adriano, cuya belleza tantas veces ha inmortalizado la escultura- no se veían rastros del duro vivir o de la decrepitud que se ven en tantas representaciones de santos. Contrariamente, en aquel cuerpo sólo había juventud primaveral, luz, belleza y placer.
                    Su desnudez blanca e incomparable resplandece sobre el fondo crepuscular. Sus brazos musculosos de guardia pretoriano acostumbrados a tensar el arco y a blandir la espada están alzados en ángulo gracioso y sus muñecas atadas se cruzan inmediatamente encima de la cabeza. Tiene la cabeza levemente alzada y los ojos abiertos de par en par, contemplando con calma profunda la gloria de los cielos. No es dolor lo que emana de su pecho lampiño, de su abdomen tenso, de sus caderas levemente inclinadas, sino una llama de melancólico placer, como el que produce la música. Si no fuera por las flechas con la punta profundamente hundida en el pectoral izquierdo y en el costado derecho, parecería un atleta romano descansando de su fatiga, apoyado en un árbol oscuro de un jardín.
                   Las flechas se han hundido en la carne tersa, fragante y juvenil, y pronto consumirán el cuerpo, desde adentro, con llamas de supremo dolor y éxtasis. Pero la sangre no mana, y ni siquiera están las innumerables flechas que se ven en otras representaciones del martirio de San Sebastián. Esas dos flechas solitarias proyectan sus calmas y gráciles sombras en la suavidad de su piel, como las de una rama en una escalinata de mármol.”

27/06/2006 00:36 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 5 comentarios.

28/06/2006

SAN SEBASTIAN ( II )

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                      La traducción (directa del alemán) es casera pero sentida y está hecha con la ayuda de Tradescantia  (quien no tiene la culpa de nuestros errores) y de un anónimo portugués.

                     “En el instante en que mi vista se posó en el cuadro, todo mi ser se estremeció de pagano goce. Se me levantó la sangre y se me hincharon las ingles como impulsadas por la ira. Aquella parte monstruosa de mi ser que estaba a punto de estallar esperó a que la utilizara con un ardor sin precedentes, acusándome de mi ignorancia, jadeando indignada. Mis manos, se forma totalmente inconsciente, iniciaron unos movimientos que nadie les había enseñado. Sentí que algo secreto y radiante se elevaba con paso rápido para atacarme desde dentro de mí. De repente estalló y trajo consigo una cegadora embriaguez...                   

                     Pasó cierto tiempo, y, luego, sintiéndome desdichado, miré alrededor de la mesa  escritorio tras la que me hallaba. Un arce que crecía junto a la ventana proyectaba sobre todas las cosas un esplendente reflejo, lo proyectaba sobre el tintero, sobre mis libros escolares y mis apuntes, sobre el diccionario, sobre el cuadro de San Sebastián. Había salpicones blancos como las nubes en todas partes, en el título de letras doradas de un libro de texto, en el cuello del tintero, sobre mis libros escolares y mis apuntes,  en un ángulo del diccionario. En algunos objetos, los salpicones resbalaban perezosamente, con plúmbea pesadez, en otros lanzaban un brillo mate, como los ojos del pescado. Afortunadamente, mi mano, en movimiento reflejo, protegió el cuadro, evitando que el libro se manchara.”

28/06/2006 01:01 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 11 comentarios.

30/06/2006

LIMERICK

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             Limerick  es un condado de la costa occidental de Irlanda y, también, su capital. Este topónimo puede ser conocido por sus salmones, por sus bordados, pero ha de atribuirse su notoriedad a un tipo de poema breve, popular, de índole humorística, que recibe el nombre de limerick.

            No se conoce su origen exacto, muchos dan como buena su procedencia de una canción de soldados irlandeses del siglo XVIII que comenzaba con el verso “Hill you come up to Limerick?”. A esta frase inicial se le añadían versos improvisados, absurdos, ingenuos, satíricos, picantes, soeces…, lo típico de la canalla soldadesca (nosotros lo imaginamos como esas cosas absurdas que oímos cantar a los marines en las películas de Jolybud, pero en versión irlandodeciochesca). A mediados de este mismo siglo, un grupo de escritores irlandeses autodenominados “the merry poets of Croom”, celebraban ruidosas competiciones tabernarias de limericks en gaélico.

            Escritores como A. Tennyson, D. Gabriel Rossetti, L. Carroll, Mark Twain, James Joyce, y otros muchos lo han cultivado.

            El limerick tradicional consta de cinco versos: el primero rima con el segundo y el quinto, y el tercero con el cuarto, siendo estos dos de pie quebrado; hay variantes como el doble limerick, el limick, el limerick decapitado o el limeraiku.

30/06/2006 00:15 Autor: devereyherrigardens. #. Hay 15 comentarios.


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