De Vere y Herri Gardens |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2007.
Después de porfiar un rato sobre la curiosa costumbre de llamar gaita a un instrumento sin fuelle, siguen divagando sobre la planta de proverbial dureza y resistencia, recuerdan a aquel carpetovetónico y escatológico escritor gallego que dio al mundo su última novela sobre este tema –el de una familia empeñada en construir una casa con vigas de boj- siendo como es un arbolillo que rara vez sube de los dos metros y hasta en sitios muy aislados es difícil encontrar ramas algo más gruesas que un brazo. H. le recuerda Apronenia Avitia de Pascal Quignard: "Se llaman buxi esas tablillas especiales, hechas de madera de boj, sobre las que los antiguos anotaban deudas y créditos, nacimientos, desastres y muertes. Apronenia empezó a llevar esa especie de agenda, de efemérides, de recordatorio, de anotaciones diarias, el año de la muerte de Teodosio (395 d.J.C.)" V. cita a Josefo: “nunquamque senescens cantatrix buxus” -mira, como Chaucer, también le llama cantor-, dice que sea por lo que dura la madera o por la longevidad y verdor perenne del árbol, se ha asociado siempre con la inmortalidad. De Finisterre saltan a Bretaña, a la Bretaña feudal y antimoderna que imaginó Balzac en BEATRIX: " Il existe même, chose si rare sur les bords de l'océan que peut-être est-ce la seule exception, un gros buisson de la plante qui a fait créer ce mot. Ce buis, la plus grande curiosité du Croisic, où les arbres ne peuvent pas venir, se trouve à une lieue environ du port, à la pointe la plus avancée de la côte. Sur un des promontoires formés par le granit, et qui s'élèvent au-dessus de la mer à une hauteur où les vagues n'arrivent jamais, même dans les temps les plus furieux, à l'exposition du midi, les caprices diluviens ont pratiqué une marge creuse d'environ quatre pieds de saillie. Dans cette fente, le hasard, ou peut-être l'homme, a mis assez de terre végétale pour qu'un buis ras et fourni, semé par les oiseaux, y ait poussé. La forme des racines indique au moins trois cents ans d'existence. Au-dessous la roche est cassée net. La commotion, dont les traces sont écrites en caractères ineffaçables sur cette côte, a emporté les morceaux de granit je ne sais où. La mer arrive sans rencontrer de rescifs au pied de cette lame, où elle a plus de cinq cents pieds de profondeur ; à l'entour, quelques roches à fleur d'eau, que les bouillonnements de l'écume indiquent, décrivent comme un grand cirque. Il faut un peu de courage et de résolution pour aller jusqu'à la cime de ce petit Gibraltar, dont la tête est presque ronde et d'où quelque coup de vent peut précipiter les curieux dans la mer ou, ce qui serait plus dangereux, sur les roches. Cette sentinelle gigantesque ressemble à ces lanternes de vieux châteaux d'où l'on pouvait prévoir les attaques en embrassant tout le pays ; de là se voient le clocher et les arides cultures du Croisic, les sables et les dunes qui menacent la terre cultivée et qui ont envahi le territoire du bourg de Batz. Quelques vieillards prétendent que, dans des temps fort reculés, il se trouvait un château fort en cet endroit. Les pêcheurs de sardines ont donné un nom à ce rocher, qui se voit de loin en mer ; mais il faut pardonner l'oubli de ce mot breton, aussi difficile à prononcer qu'à retenir. “Hasta hay allí, cosa tan rara a orillas del Océano, que acaso sea esta la única excepción, un gran matorral de la planta que ha dado lugar a la creación de ese vocablo. Ese matorral, la mayor curiosidad de Croisic, donde no pueden medrar árboles, se encuentra a cosa de una legua del puerto, en la punta más avanzada del litoral. Sobre uno de los promontorios formados por el granito, y que se elevan por encima del mar a una zona donde las olas no alcanzan nunca, ni aun en sus momentos de ímpetu más furioso, cara al mediodía, los caprichos diluviales han abierto una margen hueca de unos cuatro pies de saliente. En esta brecha, el azar o el hombre acaso ha echado bastante tierra vegetal como para que en él haya brotado un boj recortado y compacto, sembrado allí por las aves. La forma de las raíces indica por lo menos trescientos años de existencia. Por debajo está la roca cortada a pico. La conmoción, cuyas huellas quedaron escritas en caracteres indelebles por ese lado, se llevó quien sabe donde los trozos de granito. Llega el mar sin tropezar con arrecifes, al pie de aquella plancha rocosa, donde tiene más de quinientos pies de profundidad; en derredor, algunas rocas a flor de agua que los borbotones de espuma delatan, describen a modo de un gran circo. Algo de valor y de resolución se necesitan para llegar hasta la cima de aquel pequeño Gibraltar, cuya cabeza es casi redonda, y desde donde un golpe de viento puede lanzar al mar a los curiosos o, lo que sería más peligroso aún, contra las rocas. Ese gigantesco centinela semeja esas atalayas de los antiguos castillos desde las que se podían prever los ataques, abarcando un país entero. Se ven desde allí el campanario y las áridas tierras de labranza del Croisic; las arenas y las dunas que amenazan las tierras cultivadas y han invadido el burgo de Batz. Sostiene algunos ancianos que allí, en tiempos muy remotos se levantaba un castillo. Los pescadores de sardina han puesto un nombre a esa roca que se divisa a lo lejos desde el mar; pero debéis perdonarnos el olvido de ese vocablo bretón, tan difícil de pronunciar como de retener.” V. valora en la novela sobre todo la descripción de la cerrada y austera familia Du Guenic –parientes de ese Du Glesquin tan nombrado en la historia de España. H. detalla a su amigo en actitud extática el certero retrato del adusto padre del deseado jovenzuelo: H. hubiera continuado recitando con su oscuro y gutural francés, pero V. lo rescata de su libresca levitación para hacerle volver al promontorio donde se va a representar el nudo dramático de la novela. –El despechado Calyste sigue al pie de la letra la terrible divisa que luce en el escudo familiar: -FAC- (actúa) y ante las calabazas que le da la fría y superficial Beatrix, incapaz de entender la profundidad de su entrega grita: "-Tu no serás nunca nada de nadie, dijo Calyste empujando a la marquesa (Beatriz) con frenética violencia. Quería escuchar su caída antes de lanzarse tras ella; pero solo oyó un rumor sordo, el estridente desgarrón de una tela y el grave ruido de un cuerpo que cae a tierra. En lugar de despeñarse, la marquesa se había dado la vuelta sobre el boj; pero habría rodado hasta el mar si no se le hubiese enganchado allí la falda en un pincho, amortiguando al desgarrarse el peso del cuerpo en el boj... Se inclinó Calyste a impulsos de una especie de feroz curiosidad, vio la situación de Beatriz y se estremeció; parecía ella rezar, creía morir, sentía el boj a punto de ceder. Con la súbita destreza que da el amor, con la sobrenatural agilidad que la juventud encuentra ante el peligro, se dejó resbalar desde nueve pies de altura, se asió a algunas asperezas hasta el rellano del roquedo, y pudo levantar a tiempo a Beatriz cogiéndola en sus brazos, con riesgo de caer ambos al mar. Al recogerla, ella había perdido el conocimiento; pero el joven podía creerla toda suya en aquel lecho aéreo, donde habían de estar largo rato solos, y su primer sentimiento fue un sentimiento de placer." Lo que podría haber acabado en tragedia deviene en sainete y ambos ríen al imaginar la situación, el peligro pasa y vuelve en sí en brazos de Calyste con su frialdad trocada en encendido amor, siguiendo así el desaforado y misógino ideario balzaquiano o tal vez decimonónico. Nacida en norte de Londres en una familia estrechamente unida al jazz, Amy Winehouse graba en el 2003, con tan solo 20 años, “Frank”, un disco de neo-soul y temas jazzy; su voz suena en unos temas como una Billie Holliday, o una Sarah Vaughan sin pulir, en otros como Macy Gray, Lauryn Hill o Alicia Keys, una voz que podía recordar a todas ellas pero sin dejar de tener su propio carácter. El disco es aclamado por la crítica y reconocido con varios premios. A partir de entonces la cantante comienza a ser más conocida en la prensa sensacionalista inglesa por sus inclinaciones al alcohol y otras drogas. Su casa discográfica le aconseja internarse en un centro de desintoxicación, su familia lo intenta; en su segundo disco, Back to black, vuelve su mirada hacia la década de los sesenta, soul y R&B, y en su primer tema, Rehab, deja muy clara su respuesta a ese consejo. Ese nooo, noooo, noo, hoy forma parte de las recopilaciones de éxitos que suelen salir al mercado por estas fechas; es más conocido su personaje, sus excesos, su deambular al borde del abismo, que su música. Nosotros nos quedamos con ella, esperando que pueda vislumbrar lo que se encuentra bajo sus pies, dar un paso atrás y seguir contándonos con su voz lo que está viviendo. Con 20 años: |